Inicio




Bogotá D.C. 20 de mayo de 2012

ISSN 2145-7999

Enfermedades cardiovasculares

Tema del mes

Enfermedades cardiovasculares


Bogotá, Colombia, 19 de enero de 2011.

Por ANA BEATRIZ ROSSI, M.D.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en el mundo. Se calcula que en 2005 murieron 17,5 millones de personas por esta causa, lo que representa un 30% de todas las muertes registradas en el mundo; 7,6 millones de esas defunciones se debieron a la cardiopatía coronaria y 5,7 millones a los accidentes vasculares cerebrales (AVC).

SEBASTIÁN MEDINA/SU VIDA

Las ECV, como su nombre lo indica, comprometen el corazón y los vasos sanguíneos. A continuación se mencionan:

 La cardiopatía coronaria es una enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el miocardio (músculo cardiaco).

Las enfermedades cerebrovasculares son  las enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro.

 Las arteriopatías periféricas son enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores.

 La cardiopatía reumática son lesiones del miocardio y de las válvulas cardíacas causadas por la fiebre reumática. Esta última es una enfermedad causada por unas bacterias llamadas estreptococos.

Las cardiopatías congénitas son las malformaciones del corazón que están presentes desde el nacimiento.

Las tombosis venosas profundas y embolías pulmonares son los trombos de sangre que se forman dentro de las venas de las piernas y que pueden desprenderse y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.

Las dos primeras generalmente son causadas por obstrucciones en los vasos que irrigan el corazón y el cerebro y evitan que la sangre pase hacia estos órganos. Usualmente suelen ser fenómenos agudos y son causados con frecuencia por el depósito de grasa (colesterol) en dichos vasos.

Cuáles son los principales factores de riesgo cardiovascular

Las causas más importantes de las cardiopatías y los AVC son los llamados factores de riesgo modificables, que son las dietas no saludables, el sedentarismo y el consumo de tabaco.

Los principales factores de riesgo modificables son responsables de cerca de un 80% de los casos de cardiopatía coronaria y enfermedad cerebrovascular.

Otros factores de riesgo son: la edad (en el hombre tener más de 45 años y en la mujer tener más de 55 años), los antecedentes familiares de enfermedades del corazón a temprana edad, padecer hipertensión arterial o diabetes y tener bajos niveles de colesterol bueno (HDL).

Los síntomas

La enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos no suele presentar síntomas y su primera aparición puede ser un ataque al corazón o un accidente vascular cerebral. En cambio,  los síntomas del ataque al corazón van con dolor o malestar en el pecho, brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda. Puede haber también dificultad respiratoria, náuseas, vómito, mareos o desmayos, sudoración fría y palidez.

Por su lado, el síntoma más frecuente de los AVC es la pérdida súbita de fuerza muscular, generalmente unilateral de brazos, piernas o cara. También puede tener aparición súbita, usualmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o brazos, confusión, dificultad para hablar o entender lo que se dice, alteraciones visuales en uno o ambos ojos, dificultad para caminar, mareos, pérdida del equilibrio o de la coordinación, dolor de cabeza intenso, cuya causa no se conoce, y debilidad o pérdida de conciencia.

Ante cualquiera de estos síntomas o de varios de ellos, las personas deben acudir lo antes posible a un servicio de urgencias.

¿Cómo prevenir las enfermedades cardiovasculares?

Cerca del 80% de las muertes prematuras por cardiopatía y AVC se podrían evitar si las personas consumieran una dieta saludable, hicieran ejercicio y suspendieran el cigarrillo.

Se puede reducir el riesgo de padecer ECV si se hace actividad física regularmente, si se suspende el tabaco y si se consumen en la dieta frutas, verduras y se evitan los alimentos ricos en grasas, azúcares y sal. Lo ideal es que las personas conserven un peso saludable.

Si estamos hablando a nivel global, las ECV se pueden prevenir y controlar si se reducen los riesgos en la totalidad de las poblaciones y se crean estrategias dirigidas hacia las personas que tienen alto riesgo o que ya padecen la enfermedad. Un ejemplo de esto  serían las políticas globales dirigidas a controlar el tabaco y los impuestos para reducir la ingesta de alimentos ricos en grasas, azúcares y sal. También con la creación de vías peatonales y para bicicletas se  puede mejorar la actividad física de las personas y si además se establece suministrar alimentos saludables en los comedores escolares, se está haciendo una importante labor de prevención de ECV.

Por su lado, las estrategias integradas se centran en los principales factores de riesgo comunes a varias enfermedades cónicas como son la ECV, la diabetes y el cáncer: dieta no saludable y consumo de tabaco.

FUENTES:

-          Comparative Effectiveness of Lipid-Modifyng Agents. Johns Hopkins Evidence-based Practice Center. 2009.

-          Nota informativa Organización Mundial de la Salud (OMS). Enero de 2011.

-          Guía de bolsillo para la evaluación y manejo de riesgo cardiovascular. Organización Mundial de la Salud (OMS). 2007.