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Bogotá D.C. 20 de mayo de 2012

ISSN 2145-7999

Más vida para las personas mayores


Ciudades amigables

Más vida para las personas mayores


Bogotá, Colombia, 1 de julio de 2010.

Por ANA BEATRIZ ROSSI, M.D.

En el documento Ciudades globales amigables con los mayores, una guía, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se analizaron las respuestas de personas mayores de 33 ciudades de los cinco continentes acerca de las características ideales que debe tener una ciudad para proporcionar una vejez feliz. A continuación haremos una revisión de los aspectos que se tuvieron en cuenta para la encuesta.

Entorno. Las personas prefirieron lugares limpios, tranquilos y libres de contaminación auditiva, visual y olfativa. Espacios verdes exclusivos para ellos, distantes de los lugares destinados para practicar deportes en los parques, así como tener asientos cómodos para poder visualizar el panorama y baños apropiados para ellos.

Las aceras ideales deben ser lisas, niveladas, con material antideslizante, amplias para que puedan transitar las sillas de ruedas sin problema, libres de vendedores ambulantes y carros estacionados en las que la prioridad sea el peatón.

Por su lado, los cruces peatonales deberían tener semáforos con cronómetro visual para que ellos calculen el tiempo que gastan para pasar la calle, además, que cuenten con una buena señalización auditiva. Los peatones deberán ser respetados por los conductores.

Los edificios deberán tener ascensores o ramplas para desplazamiento fácil. Los pasillos y entradas deberán ser amplios, las escaleras que no sean empinadas y que tengan barandas  y además, que cuenten con baños públicos disponibles para discapacitados.

Con relación a los centros comerciales, es ideal que tengan sillas de ruedas, escaleras mecánicas, ascensores, baños públicos para discapacitados y zonas de descanso con asientos cómodos.

Las entidades públicas deberían tener atención prioritaria con las personas de mayor edad.

Transporte. Las personas mayores anhelan un servicio con trato amable, que las rutas sean frecuentes, que sea subsidiado, seguro, cómodo y que tengan acceso fácil para las sillas de ruedas. También que tengan asientos preferenciales.

Los conductores deberían ser educados para hacerles el rato agradable, que les tengan consideración, sobre todo  en el aspecto de tiempo, dado que muchas veces suben al bus y el conductor arranca rápidamente, por lo que ellos se quejan frecuentemente porque se caen o simplemente les da temor.

Los parqueaderos deberían tener zonas preferenciales y que ojalá que fueran gratuitos.

Vivienda. Algunas personas sugirieron que las tasas de impuestos fueran reducidas o subsidiadas, al igual que el pago de los servicios públicos.

La superficie donde ellos viven debería ser plana, sin escaleras o desniveles. Que los baños sean seguros, con barandas, con pisos hechos en materiales antideslizantes y que,  además, sean amplios para que transiten las sillas de ruedas.

Las viviendas deberían ser construidas con vista a las áreas comunales para evitar la sensación de aislamiento.

En muchos casos las personas optan por ir a vivir a hogares de ancianos donde tienen mayor vida social, cultural y familiar.

Participación social. La participación en actividades comunitarias, de recreación, sociales, culturales, espirituales, familiares, le permite a los mayores seguir ejerciendo su competencia, gozar de respeto y estima y además mantener o establecer relaciones de apoyo y cuidado, fomenta la integración social y es  la clave para mantenerse informado.

Sin embargo parece ser que la participación social sí depende en gran medida del transporte, actividad económica y acceso a la información sobre las actividades.

Los clubes de personas mayores, teatro, baile, clases de manualidades y actividades religiosas son, entre otras, las más apetecidas por ellos. Igualmente, les gusta mucho las actividades que integra a las generaciones, culturas y comunidades.

Respeto e inclusión social. Lo que ellos más desean es ser tenidos en cuenta y que los respeten, que no los discriminen, los irrespeten o se burlen de ellos, entre otras cosas.

Ojalá los incluyan en las juntas de acción comunal, en la organización de eventos, dictando conferencias en las escuelas o enseñando jardinería, es decir, ellos quieren ser útiles a la sociedad y desean ser reconocidos como personas de experiencia. Igualmente, quieren recibir afecto de sus familiares, los cuidados necesarios y la asistencia permanente en lo que ellos requieran.

Participación cívica. Existen algunas labores de voluntariado que ayudan a las personas de edad a ocupar su tiempo en diversas actividades, éstas son de gran importancia para ellos.

Comunicación e información.  Muchos coincidieron en la necesidad de estar informados de actividades propias para ellos. Lo importante es que el medio sea accesible.

Apoyo comunitario y servicios de salud. La accesibilidad a los servicios de salud es ideal. Muchas veces por falta de información las personas no saben a qué tienen derecho y se desperdician muchas oportunidades.

La existencia de servicios de salud accesibles y correctamente coordinados tiene un impacto evidente sobre el estado de salud y la conducta de las personas mayores.

Ya hay gran entusiasmo por la diseminación y adopción de la guía. Nuevas iniciativas y colaboradores son bienvenidos en una red mundial El envejecimiento activo en ciudades que proveen apoyo y promueven la autodeterminación servirá como uno de los enfoques más efectivos para mantener la calidad de vida y la prosperidad en un mundo que cada día envejece y se vuelve más urbano.

FUENTES:

Ciudades globales amigables con los mayores: una Guía, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 2007.