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Bogotá D.C. 20 de mayo de 2012

ISSN 2145-7999

Una vida activa puede prevenir la demencia senil

Una vida activa puede prevenir la demencia senil


Bogotá, Colombia, 20 de agosto de 2009

Por KATERINE JAIMES PEÑA

 

Se estima que más del 60% de las personas que superan los 85 años desarrollan demencia senil.  Sin embargo, ya se presenta en personas de 65 años de edad. El tener una vida activa, sería la clave para prevenir su aparición, según el neurólogo José del Carmen Trujillo, quien lleva 50 años de labor.

La demencia se define como una enfermedad mental, que imposibilita al paciente el normal desarrollo de su vida diaria. Además, es una enfermedad crónica y degenerativa y en adultos mayores se presenta por el deterioro corporal que produce el envejecimiento.

“La demencia es un problema de descoordinación y es una característica que se puede presentar incluso antes de la tercera edad. Sin embargo, cunado se llega a esta etapa de la vida se aumentan estos comportamientos genéticos, principalmente por la soledad”.


DANIEL ACERO/ SU VIDA

Según el especialista, durante sus años de trabajo, ha podido establecer que patología como el Alzheimer se presentan especialmente en personas de estratos altos y asegura que nunca o muy pocas veces ha estudiado un caso en personas de escasos recursos. “Esto puede deberse al hecho de que son personas que deben estar más activas para producir su sustento diario”.

Explica, que la tercera edad se entiende como los diez años por debajo del promedio de vida de la población de una nación. En Colombia, las personas viven aproximadamente hasta los 65 o 75 años de edad. “Entonces, la tercera edad podríamos definirla como el otoño previo al invierno, que es el adulto mayor y es aquí donde hay que tomar medidas para prevenir la demencia”.

José del Carmen Trujillo, comenta que en el adulto mayor se presentan patologías de diversa índole y que atacan los distintos sistemas del organismo: locomotor, digestivo, reproductivo, circulatorio y neurológico. “Entonces, con el pasar del tiempo, con todos estos cambios, aparecen comportamientos exóticos. La mujer, después de la menopausia, tiene mayores episodios depresivos, el hombre presenta disfunción eréctil, ambos pueden tener hipertensión, dificultad locomotora, entre otras cosas”.

Sin embargo, para el caso de la línea de conducta, señala que habría un trauma si la persona no es viviente, sino existente. Con eso quiere decir que aquellas personas que disfrutan de la vida y de los factores ‘otoñales’ como algo positivo y fuente de ilusión tienen menos probabilidad de desarrollar demencia senil.   

“La persona viviente da idea de ilusión del mañana, la existente es como un vegetal, va envejeciéndose, atrofiándose, perdiendo el gusto en la comida, en el sexo y se vuelve huraña. Entonces, si esa persona es solitaria y no tiene ilusiones, pues entra en conductas insólitas”.

En suma y partiendo de la premisa de que  la tercera edad es el preámbulo para una buena vida de adulto mayor, el especialista recomienda a los familiares de las personas que se encuentren en esta edad, que no los marginen de la vida y les permitan seguirse sintiendo útiles y activos.

“Lo que no se usa se atrofia y es la función la que hace al órgano. Entonces, las personas de la tercera edad y los adultos mayores deben tener una vida reposada, pero activa. De igual forma, se les debe brindar un entorno de hogar, que los haga sentir queridos y acompañados. Muchas familias erróneamente les dicen cosas como no se agache no hable, ya no tiene memoria, ya no debe ir a la ofician o lo marginan de su oficina, de su mando de su ser persona y le mandan un cheque o de pronto no”.

Principales síntomas

Los principales síntomas de la demencia senil son, entre otros: la pérdida de la memoria, dificultad motora y del lenguaje, síntomas de depresión y anedonia, así como algunos  problemas físicos como incontinencia urinaria.

Entonces, en principio, a la persona se le dificulta recordar cosas sencillas y posteriormente puede, incluso, llegar a no reconocer a sus propios hijos y demás familiares. Posteriormente se presentan los problemas del sistema locomotor, como imposibilidad para alimentarse o vestirse por sí mismo. También desarrollan dificultad para comunicarse con claridad.

Además, esta patología viene acompañada de episodios depresivos, que los hace apáticos a actividades que antes les motivaban, entran en un proceso de abandono de su imagen corporal y no sienten placer por nada.

De otro lado, la imposibilidad de comprender, reconocer y concentrarse es otro síntoma de la esta demencia.