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Bogotá D.C. 20 de mayo de 2012

ISSN 2145-7999

Ministerio da una mirada a la prevención de riesgos profesionales

Ministerio da una mirada a la prevención de riesgos profesionales



Bogotá, Colombia,  primero de junio de 2011

Por KATERINE JAIMES PEÑA

El Ministerio de la Protección Social, con el objetivo de progresar en el desarrollo de las políticas de seguridad y salud en el ámbito laboral, realizó el V Congreso de Prevención de Riesgos Profesionales en Iberoamérica.

El Congreso fue realizado en conjunto con la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), desde el 29 de junio y en la ciudad de Cartagena.

Este evento reúne periódicamente a los actores que intervienen en la prevención de riesgos laborales como son las entidades gubernamentales, las organizaciones empresariales y sindicales, las empresas gestoras de riesgos profesionales, organismos internacionales y ONG. Todo esto, de acuerdo con el compromiso asumido en la XIX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Estoril, Portugal, en diciembre de 2009.

En esta versión del Congreso, los temas tratados por los funcionarios fueron, entre otros:

La necesidad de valorar los aportes de la protección y prevención de los riesgos profesionales a los modelos de competitividad en la empresa, en una economía globalizada y compleja.

Dar seguimiento al desarrollo de las actividades que han realizado los países de la región en relación con la Estrategia Iberoamericana de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Hacer una reflexión sobre los factores determinantes en la protección de los riesgos del trabajo en los colectivos y actividades más desfavorecidas en la región, como los sectores mineros, de la construcción y agrícolas, población informal y en la protección de los trabajadores más vulnerables.

El Congreso sirvió, además, como marco para desarrollar el IV Encuentro de Prevención de las Neumoconiosis en América Latina, en donde se analizaron las soluciones actuales para la reducción de polvo en el medio ambiente laboral y se revisaron los conocimientos actuales en la materia, así como los avances tecnológicos que podrían mejorar las medidas de control para prevenir la progresión de la enfermedad profesional.


Para tener en cuenta


Es de recordar que con el Decreto 2566 de 2009, el Ministerio de la Protección Social dejó en claro cuáles son las enfermedades que están afectando a los trabajadores del país. Esto, con el fin de que fueran tenidas en cuenta en el Sistema de Riesgos Profesionales.


Dolores musculares, migrañas, irritación y hasta el cansancio hacen parte de los síntomas del estrés, que es el riesgo laboral más común en las oficinas de nuestro país. Esta dolencia está acompañada también de otras enfermedades como el síndrome del túnel del carpo, el cual se origina por los movimientos repetitivos al utilizar el teclado o el mouse del computador, así como el lumbago.


El Decreto del Ministerio de la Protección Social incluyó en total 42 patologías, entre las cuales también está presente el cáncer ocupacional y prevalecen en la lista las generadas por sustancias químicas y sus derivados, enfermedades infecciosas y parasitarias en exposición con riesgos biológicos, asma ocupacional, lesiones osteo-musculares, enfermedades producidas por radiaciones y por exposiciones excesivas al ruido, entre otras.


Según datos de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda)  las mujeres presentaron 55.2% de las enfermedades laborales en 2008, especialmente, entre las edades de 35 y 49 años; los hombres un 44,8% entre los 30 y 54 años.


Las enfermedades laborales más comunes son el síndrome del túnel carpiano, que aporta un 30% de los casos y el lumbago con un 20%, seguido de la  hipoacusia neurosensorial o disminución de la agudeza auditiva relacionada con el ruido, con el  6%. Le siguen la dermatitis, enfermedades pulmonares, infecciosas y las mentales.


La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que al año en el mundo se presentan dos millones de muertes a causa de accidentes o enfermedades laborales. Cerca de 300 millones de trabajadores sufren accidentes y 160 millones padecen alguna enfermedad.


De otro lado, de acuerdo con el decreto del Ministerio de la Protección Social, en los casos en que una enfermedad no figure en la tabla, pero se logre demostrar que hay una relación de causalidad y efecto, esa enfermedad deberá ser tenida en cuenta como una enfermedad profesional.





Algunos de los padecimientos incluidos en el decreto


La enfermedad profesional es la contraída como resultado de la exposición a factores de riesgo inherentes a la actividad laboral. Las más comunes y algunas de las estipuladas en el nuevo decreto son:


Silicosis (Polvo de Sílice): Trabajos en minas, túneles, canteras, galerías, tallado y pulido de rocas silíceas. Fabricación de carburo, vidrio, porcelana, loza y otros productos cerámicos, fabricación y conservación de ladrillos a base de sílice.

Asbestosis (Polvo de asbesto): Extracción, preparación, manipulación de amianto o asbesto, o sustancias que lo contengan. Fabricación o reparación de tejidos de amianto (trituración, cardado, hilado, tejido). Fabricación o manipulación de guarniciones para frenos, material aislante de amianto y de productos de fibrocemento.


Enfermedades producidas por iluminación insuficiente como fatiga ocular.


La sordera profesional, que usualmente se presenta en trabajadores industriales expuestos a ruido igual o superior a 85 decibeles.


Las enfermedades por vibración, que se presentan en trabajos con herramientas portátiles y máquinas fijas para machacar, perforar, remachar, aplanar, martillar, apuntar y prensar o por exposición a cuerpo entero.


El calambre ocupacional de mano o de antebrazo, que se desarrolla en trabajos que implican movimientos repetitivos de los dedos, las manos o los antebrazos.


Las enfermedades por bajas temperaturas, comunes en trabajadores en neveras, frigoríficos, cuartos fríos y otros con temperaturas inferiores a las mínimas tolerables.


Las enfermedades por temperaturas altas, superiores a las máximas toleradas, tales como calambres o choque por calor e insolación.


La catarata profesional, común en trabajadores de fabricación, preparación y acabamiento de vidrio o fundición de metales.


Otras lesiones como las osteo-musculares y de ligamentos, comunes en trabajos que requieran sobre esfuerzo físico, movimientos repetitivos o posiciones viciosas.


Las patologías causadas por el estrés laboral: trabajos con sobrecarga cuantitativa, exceso de carga laboral frente al tiempo para ejecutarlo o trabajo repetitivo combinado con sobrecarga de trabajo.


De igual manera, son ocasionadas por trabajos con técnicas de producción en masa, por turnos, nocturnos y los que son estresantes físicos con efectos psicosociales, que produzcan estados de ansiedad y depresión, colon irritable y urgencias cardiovasculares, entre otras.


FUENTE: Ministerio de la Protección Social.